El día era perfecto, el sol calentaba levemente e iluminaba el rectángulo verde de Hindú Club. La brisa acariciaba el rosto de los protagonistas y del publico presente, era la apertura de una tarde futbolística en su máxima expresión, en Torcuato los dos mejores planteles de Selección Primera “A” se enfrentaban en una final sin presendentes. Hindú Club vs. Las Lajas “A” llegaban a estas instancias con una paridad en todo, el mínimo error se transformaría quizás en el acierto del otro; la adrenalina brotaba en cada uno, el arbitraje también daba relevancia al marco dado que la autoridad a impartir justicia era el mundialista Ángel Sánchez, asistido por Beares y Leine, y como cuarto hombre Delfino, todo para que el espectáculo fuera acorde a las expectativas.
Los de General Rodríguez no contaban con De Carli, marcador de punta que además de defender suele desequilibrar proyectándose, y sufrieron otra baja: Nico Victoriano, que debido a una lesión tuvo que retirarse del campo de juego. El conjunto quedó descompensado, los de Pedro Vega dominaban el encuentro aunque sin generar riesgos a Rubinstein. Alan Chari cortó, generó y asistió, Axel M. Miranda fue el responsable del orden en la línea del medio y del fondo. Por el lado de Hindú, Pablo Sabbag apareció por momentos (nunca juega mal y así, los delanteros locales carecieron en precisión. Sin embargo, en el último minuto, el “exquisito” Guido M. Miranda asistió a Alan Chari para que convirtiera y un balde de agua fría cayó sobre los dueños de casa.
En el reinicio otro golpe para la visita, fue expulsado Axel M. Miranda y todo daba para que Hindu aprovechara la chance que se presentaba, quedaba mucho tiempo por delante, y tanto insistió que llegó el empate a través de Zuker, aunque duro poco. Una jugada que se podía dar por perdida terminó en una pelota que el “exquisito” la peleó, la dominó y definió. Camji dio rebote, recibió Barros Carames y convirtió el gol de la victoria.
Todo era rústico, impreciso, emocionante pero con más garra que juego. Los goles ayudaron a que se abriera nuevamente el encuentro. Hay que rescatar que siempre existió el respeto, se jugó sin agresión al rival y así finalizó la gesta deportiva dominguera en la Zona Norte. Los de Lajas se fueron a festejar a su casa otro campeonato, los de Hindú Club masticando la bronca de la derrota saben que tienen cerca la posibilidad de la revancha en el campeonato de los mejores, ese que finaliza en diciembre y que si ganas te bañas con el champagne que cae del cielo.
Omar González.
- Las Lajas Campeón



